Elaboración
Inmediatamente recogida, la uva es llevada a
cámaras frigoríficas donde permanecerá a temperaturas por debajo
de cero grados unas determinadas horas en función del tipo de
vino a elaborar.
Esto nos permite extraer todo el potencial fenólico de la uva
al romper mediante la congelación las paredes celulares del hollejo.

Posteriormente se traslada a la bodega, donde, separada del escobajo, se introduce en los depósitos de acero para realizar la fermentación alcohólica.

Durante este proceso se realizan los remontados que se ajustarán tanto en tiempo como en cantidad al nivel de extracción deseado. Después de una maceración de unos 25 días y tras el sangrado y posterior descube se prensan los hollejos, si el nivel de calidad es optimo, de una forma controlada en una prensa horizontal.
Inmediatamente
en vino pasará a barrica para realizar la fermentación maloláctica,
encargada de hacer el vino más amable a nuestros paladares.
